Me siento la más suertuda en el mundo sin serlo
Cada vez que me quedo durante un minuto en mi dormitorio a solas, me desconecto del bullicio que entra por mi ventana, hago oídos sordos al motor de los carros y las bocinas y me siento frente a la computadora a pensar. La verdad tengo infinitas cosas que hacer, sin embargo soy capaz de poder escribir algo, de alguna manera siento que me sentiré mucho mejor, si después dentro de un tiempo vuelvo a leer lo que escribo ahora, así me daré cuenta cuánto habré cambiado y qué circunstancias habré superado.
El título que está arriba hace referencia a lo que me ha tocado vivir, desde hace un buen tiempo, a mis 21 años, mi vida es un contínuo vaivén, no dejan de pasarme cosas a cada rato, no por la casualidad porque creo que al final busco y encuentro todo lo que me sucede, y vaya que el calificativo de suertuda me hace más interesante...cuando tienes suerte y por ella te encuentras en la cima del mundo, pues entra a tallar el terror de caer desde allí y por la estrepitosa caída no volver a levantarse.
